
.XII.
Hastíame el futuro
Hastíame el futuro
Arráncalo del calendario
para que vengan ángeles
a explorar la soledad del saco
En tus ojos redondos hay un vértigo oscuro
donde hundo los labios
caníbal de los frutos –nuestros frutos-
Ya no tomo las rosas con las manos
ahora muerdo los pétalos y devoro la espina
para formar jardines con mi llanto
para engendrar demonios que proliferen pecado
Hay ruegos que me surgen -de algún sitio-
como hebras de sol que en su descaro duplican su amarillo
en la empinada cuesta del verano






