martes, 26 de junio de 2018

Deseatorio




Yo no quepo en su cuerpo taciturno
ni el lunar que le aprieta por la espalda
ni le bebo el insomnio en el contorno
de su almohada sumisa a campo abierto

Por si acaso le traigo en el desvelo
saboreando el imán que por las noches
me resbala en los glúteos confundidos
entre espasmos de ruego y de silencios

Y me dejo guiar por las hormonas
porque tengo la sed de un moribundo
maldiciendo la muerte que se acerca
a lamer de mis labios un suspiro

Marina Centeno

martes, 19 de junio de 2018

Detención




Me quedé en el sosiego de la puerta
reclinada en el fardo del vacío
para sentirme abismo en el desierto
y no poder reunir de un sólo páramo
la cantidad de veces el suspiro

Me quedé tarareando el introspecto
de una vaga razón por la derrota
al tener la certeza al horizonte
sin figuras que acierten a lo lejos
soportar la inclemencia del silencio

Me quedé con las ganas de alambrista
al buscar equilibrio al abandono

Me quedé en el hueco de tu axila
desbocada en tus labios sin camino
paladeando el enigma de tus dientes
cabalgando en ti sin freno alguno
que detenga el brío de mis ancas

...llevo días en ti como una sombra
que perpetúa sus líneas en la nada
desplazando mi lengua en tu recuerdo

Marina Centeno

miércoles, 6 de junio de 2018

Poema de MARINA CENTENO traduït en català per PERE BESSÓ .





POEMA

Només tinc un enfilall de presagis
una font d’aigua en les persianes
per a fer-me humitat en l’oblit

Perquè deixe les hores en vigília
i en comptes de menjar-me les angúnies
em desfaig enmig de lletres i sospirs

Em traspassa la llum amb la seua urgència
quan tot prossegueix en la rutina
per bé que vole la mort sobre el món,

Tanmateix tinc por de les incògnites
que retorcen les seues carícies velles
en els mals que em cobreixen l’organisme
.
.
POEMA

Sólo tengo un racimo de presagios
una fuente de agua en las persianas
para hacerme humedad en el olvido

Porque dejo a las horas en vigilia
y en lugar de comerme las angustias
me deshago entre letras y suspiros

Me traspasa la luz con su premura
cuando todo prosigue en la rutina
aunque vuele la muerte sobre el mundo

Sin embargo le temo a las incógnitas
que retuercen sus longevas caricias
en los males que cubren mi organismo

(de ‘Boceto de la espera’, 2018)

sábado, 2 de junio de 2018

Boceto de la espera




Más sombrío que el rumbo del ocaso
con su fatuo de sol enrarecido
atardeciendo en la línea que divide
la luz con su compuerta al cielo
Nada tengo de azul mientras avance
el legado de miedo a la penumbra
sin embargo le objeto a la distancia
que derrame su fuente del recuerdo

Marina Centeno

Boceto de la espera




No sé cuándo vendrá la muerte a sorprenderme
por eso leo un poema cada noche
para abrigarme de letras
y respirar mentiras elocuentes

Dejo un pedazo de pan sobre la mesa
para quién llegue primero
descubra mi cuerpo hambriento
y los harapos de luz sobre mi piel caída

La espero como un metal en óxido de tiempo
Desesperadamente ruín y homicida...

Marina Centeno

sábado, 19 de mayo de 2018

Voces del insomnio




La suavidad del mundo entre la sábana
para llenar de ovejas los rincones
al repeler al mundo entre las horas
mientras caen los golpes de la aguja
y recuerdo un poema de silencio
(Nada tiene lugar mientras que giran
las palabras en torno a las sombras
y se encajan las uñas en la almohada
y se vuelca el cabello por los ojos)
El goteo constante hacia el minuto
se divierte en las formas que colocan
la carátula-angustia del suspenso
en los labios cuarteados que saturan
un suspiro en el borde del somnífero

Marina Centeno

Boceto de la espera



Aún tengo un pie en el desconsuelo
para acarrear palabras al vacío
(la soledad intransigente del Poeta)
Ahora comprendo el atasco de los huecos
al llenarse de cosas sin sentido
entre el cúmulo de orgasmos y de buitres
No seré quien diga "basta"
aunque a veces creo sentir el canto de la muerte
tarareando a mi oído con dulzura
una canción de páramo y abruptos
(La forma que tiene la ternura
de devolver el reflejo hacia las cosas)
Hubiese padecido de nostalgia
de no ser por tus dedos penetrando
en los conductos obstruídos de mi herida...
esa herida que palpita entre los mares
abiertos a la incógnita del tiempo

Marina Centeno