jueves, 16 de agosto de 2012

Lo digo en Poesía






Cuando miras el fondo
de mis emociones
el mundo se agita
y me incomoda el lápiz
al trazar la línea oblicua
desde tú hacia mí

Debemos persuadir
la pose de la indiferencia
de la actitud que nos intimida





Marina Centeno
Yucatán México

miércoles, 15 de agosto de 2012

El oficio de vivir -Pere Bessó me dedica un poema-



Querida Marina:
Mientras doy cuerpo a las notas reverdecidas tras la lectura de tu excelso poemario, he debido reflexionar hondo para no caer en el engaño. Tu poemario no es sólo escritura del cuerpo (que lo es) sino antes que nada una loa sapiencial de la experiencia. Estaba ante mis narices y no me había dado cuenta que lo tuyo es mostrar la belleza de las cicatrices vivas. Y de golpe me ha nacido, como un impulso apenas...





L’OFICI DE VIURE



A Marina Centeno.


Ciascuno ha la filosofia delle proprie attitudini.
Cesare Pavese





Si et mous, encara no ets.
Si arribes, ets mort.
(Extravagància de l’experiència:
Eixir de tu i només aplegar als voltants de tu).
A mig camí,
-la crosta-
el pare Molina,
Blake,
la Chavela Vargas
i alguna cosa de novel·la negra.






(de La mort del pare, 2012)






EL OFICIO DE VIVIR



A Marina Centeno.



Ciascuno ha la filosofia delle proprie attitudini.
Cesare Pavese






Si te mueves, aún no eres.
Si llegas, estás muerto.
(Extravagancia de la experiencia:
Salir de ti para alcanzar sólo tus inmediaciones).
A medio camino,
-la costra-
el padre Molina,
Blake,
Chavela Vargas
y algo de novela negra.




Pere Bessó
Mislata España

martes, 14 de agosto de 2012

Transida




Inventivas


Transida



No tuvo tiempo de aguardar el tren de los presagios y volcarse en lodo de la riel

Los tapujos del diccionario ofuscaron la materia y supo causar el pánico a los veinte años cuando rompió el tinaco de la desazón y quedaron abruptos los delirios

Así -amasijo de miedos y sinsabores- en la cuerda donde escupe su equilibrio y se deja manipular por el amor Con el antojo de los olvidadizos que protestan por el desencanto pero saben que el tiempo es suficiente cuando se habla de recuerdos

A veces suele tragarse la moneda y sortearse a si misma el dolor



Marina Centeno
Yucatán México

Paseo a campo abierto



Inventivas


Paseo a campo abierto





Solemos pasear por la madrugada antes que la sombra dilate sobre la ciudad Son los minutos más seguros por el camino ancho de la avenida cuando la calle permanece callada a expensas de la niebla

Entonces toma mi mano y dirige un beso hacia los bordes de la uña

Después camina a dos pasos de distancia mirando el contorno de mis glúteos y el vaivén del vestido por la espalda

A esa hora la mensajería es un chorrear de agua sobre el piso
Se resbala tan fácil- dice- sobre la hierba mojada de tu vientre pero no permite lo incognito dibujar a la luna y soltar las estrellas a campo abierto

Si tuvieras los años que tiene la mujer de la esquina cuando perdió al marido que mantenía cerrada su estatura sin saber que su pasión es hiedra furtiva que se abraza a la noche Pero tú miras de una forma taciturna y te siento rígida en el molde de mis emociones y sobrada de inventivas que utilizas para la necesidad del viento

Aquí estamos los dos jugando a las escondidas con la punta del sol en las narices Disimulando el semblante del suicida con la capa abierta a media noche en el corral de la deriva

Ahora dobla el mantel para que nadie sospeche que mordimos la carne de la luna y bebimos las sombras

Devuélvete a casa y cubre el lunar de las heridas




Marina Centeno
Yucatán México

Lo digo en Poesía





Amar las referencias de la sombra
cuando le digo pájaro al día

Cada estancia de ti sobre mi cuerpo
en que acarrea el líquido la lengua
soy el campo y la flor

No te detengas

en el arado palpita la cosecha
a la espera de la siembra



Marina Centeno
Yucatán México

lunes, 13 de agosto de 2012

Lo digo en Poesía





Me gusta contar al viento
a lo qué sabe tu silencio
y lo profundo de nuestros retozos
así las aves saben que en nuestra pradera
crecen las flores de manera diferente
porque brotan los pétalos
dentro de nosotros

Marina Centeno

Por qué se fueron las palabras


Inventivas

Por qué se fueron las palabras


Cada que el período menstrual aparece en el regazo de la soledad Ella tiene el color de la cereza con sus límites agrios y su aburrimiento De nada sirvió el acomodo de las poetisas al buscarle un hombre en el verano cuando obtuvo la mención en su escritorio en la nota que dejan las palomas cuando sale a las tres a contar las migas de pan sobre el asfalto

Cuando vuelve responde al cristal de la ventana y deja pasar el mundo para luego tragarse la rutina y pensar que vivir es escuchar el tictac y estar pendiente de la salida

Toma el autobús y busca el último asiento para dejar correr a las palabras que le siguen hasta casa Qué manera de ser fiel Para serlo se necesitan dos alas y la rapsodia del viento cuando todo acaba y sigues pensado que eres la misma con las patas atadas a una rama y el corazón cimbrando en estocadas

Deja caer los brazos hacia el entierro del sol cuando la vista se cansa de agudizar el tono de las sombras Baja del autobús y cuenta los pasos con decoro entre la cumbre que desata su figura para hacer a un lado el remordimiento de ver a las palabras perseguir el ajetreo de la audacia

Sin ninguna razón -con la pesadumbre de los inocentes- abre las ventanas para dejar pasar el tedio y las perspectivas de las palomas por el encierro

Estoy vacía –dice- por debajo del vestido existe la sobria decadencia del pellejo en el naufragio de las barcas

Estoy exhausta de buscar la intemperie de las rosas para cortar el tallo con las manos y beber la resina gota a gota…

Traigo agua en la sed y no me alcanza la tinaja que tengo cuando abro la carta y deslizo el porqué sin esperanza

Tengo hambre de alas Con la sopa a vapor y el mensaje en el puño y el muñón cuando amenaza la forma rudimentaria de volver a ser yo porque tengo razón de ser infiel cuando leo a Cortazar  en los alambres de la  página*

No miren hacia adentro porque el vacío se impregno de palabras



Marina Centeno
Yucatán México


*verso de Julio Cortazar en el poema "Cinco últimos poemas para Cris"