Los otros que habitan en mí
dibujan caminos que no conozco
abren puertas que permanecen cerradas
y trazan líneas sobre horizontes turbios
A veces
tiemblan con la epidermis
que deja la madrugada
entonces
buscan palabras para consolar
la crudeza del frío
en el metaforismo
de las llagas
Los otros
me suplantan
y avanzan
como queriendo alcanzar
los embates de la discordia
cuando las palabras
resultan irremediables
en remolinos
de soledad simultánea
Marina Centeno
Yucatán México